Blog de Raíz Cimentaciones

 

14 Dic

En post anteriores os presentamos la cimentación como el conjunto de elementos estructurales de cualquier edificación que tienen como misión transmitir al suelo las cargas o elementos apoyados sobre ella.

En esta ocasión vamos a enumerar  los requisitos fundamentales que, como especialistas en estabilización de estructuras con problemas de asentamiento, consideramos debe cumplir una buena cimentación:

  •        El  nivel de la cimentación deberá estar a una profundidad suficiente, de manera que se encuentre libre del peligro de heladas, excavaciones posteriores, cambios de volumen del suelo o capa freática entre otros.
  •        La cimentación tendrá unas dimensiones tales que no superen la estabilidad o capacidad portante del suelo.
  •        No deberá producir un asiento en el terreno que no sea absorbible por la estructura.

A menudo nos encontramos con suelos que varían mucho de volumen según la cantidad de humedad que contengan; sobre todo en el caso de suelos que poseen arcillas expansivas. Estos suelos deberán evitarse a la hora de construir o, en caso de que no sea posible, recurrir a unas cimentaciones más profundas que apoyen en terrenos más estables.

Existen otras situaciones en las que se puede producir un fallo de estructura, como puede ser la alternancia de estaciones secas y húmedas, la presencia de árboles caducifolios con riego en la zona, fugas de agua en alguna tubería, etc. En Raíz Cimentaciones recalcamos la importancia de alejar obras y cimentaciones de todas estas causas, así como de otras construcciones contiguas.

Así que recordad, si vais a realizar un proyecto de una nueva estructura o edificio y el terreno es desfavorable, en Raíz Cimentaciones podemos orientaros hacia la solución más adecuada.

21 Nov

Muy a menudo encontramos a personas preocupadas que nos comentan la aparición de un grieta en alguna de las paredes de su casa, sin embargo al acudir a realizar una primera inspección descubrimos que tan solo se trata de una fisura. Y es que es muy común entre la población llamar grieta a todo tipo de fisuras.

Con el objetivo de evitar este tipo de malentendidos y agobios, desde Raíz Cimentaciones queremos destacar las principales diferencias que existen entre estas.  Sin embargo, recalcamos: ante la duda es imprescindible acudir a un técnico.

Entendemos como grietas todas aquellas aberturas incontroladas de un elemento superficial que afectan a todo su espesor y como fisuras aquellas aberturas incontroladas que afectan solamente a la superficie del elemento o a su acabado superficial.

Las fisuras son, por tanto, solo un problema estético. Daños superficiales que se producen sobre el material que recubre la pared o el techo (pintura, yeso, escayola…), que puede acabar desprendiéndose, y que se generan por la mala calidad de este material, vibraciones, cambios de temperatura o el movimiento natural del edificio.

En las fisuras no suele entrar ni una aguja y tienen una fácil solución: picar el material de recubrimiento, tapar y volver a pintar. Debemos tener cuidado de que el agua no se filtre por ninguna de estas fisuras de manera que pueda afectar a la resistencia de algún elemento.

Las grietas en cambio suponen un daño estructural y pueden llegar a ser muy peligrosas, afectando a la integridad del edificio. Son roturas profundas que suelen tener una abertura de un centímetro y que se producen en los elementos principales de la estructura como pilares o muros de carga. Las grietas suelen aparecer por un mal cálculo de la presión que pueden soportar estos elementos o por un asentamiento diferencial.

Sea cual sea la causa, lo que está claro es que es un problema serio que necesita la actuación de un especialista que encuentre el origen de la grieta, la progresión de esta y la solución más adecuada.

En Raíz Cimentaciones somos especialistas en hacer desaparecer las grietas de las construcciones, realizando trabajos de recalce de la cimentación y/o de consolidación del terreno. ¡Además realizamos inspecciones gratuitas y presupuestos sin ningún tipo de compromiso!

16 Nov

Entendemos la cimentación como el conjunto de elementos estructurales de cualquier edificación que tienen como misión transmitir al suelo las cargas o elementos apoyados sobre ella. Todo ello con el objetivo de que el peso de estas quede correctamente distribuido, de manera que no se supere la presión admisible ejercida ni se produzcan cargas zonales sobre ciertas partes del edificio.

A la hora de diseñar la cimentación de una nueva obra será imprescindible, además de considerar las características del edificio, tener en cuenta las del suelo sobre el que se va a levantar. La estabilidad de un edificio depende en gran medida del tipo de terreno sobre el que se asienta. En función de sus particularidades y naturaleza se elegirá un tipo de cimentación u otro.

Además, conocer estas características es imprescindible desde el comienzo de la obra, ya que influirán enormemente en la seguridad de los trabajadores a la hora de hacer excavaciones o movimientos de tierra.

Construccion de Zapatas combinadas

Como hemos podido ver, la cimentación es realmente importante ya que es la principal base de la vivienda y la causante del equilibrio proporcionando estabilidad ante cualquier desastre que pueda ocurrir.

Una cimentación inadecuada para el tipo de terreno o mal diseñada o calculada puede provocar que tanto el edificio, como las fincas colindantes, sufran asientos diferenciales con el consiguiente deterioro de los mismos pudiendo llegar incluso al colapso.

Por ello, si estás pensando en realizar un proyecto de nueva estructura o edificio y crees que puedes encontrarte con terrenos problemáticos, no dudes en solicitar a Raíz Cimentaciones una inspección completamente gratuita, de manera que podamos orientarte hacia las formas de ejecución y soluciones más adecuadas.

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